Mi nombre es Juan Mendoza, tengo veintidós años de edad, nací en Ciudad Ojeda, Venezuela, estado Zulia, soy licenciado en administración de empresas mención: mercadeo y mi introducción a la programación neurolingüística se dio a finales de mi carrera universitaria en la cátedra de “PNL en Ventas”.
Durante ese tiempo, aprendimos los aspectos básicos de la programación neurolingüística así como de sus creadores Bandler y Grinder alrededor de los años setenta; quienes tenían una relación de estudiante y profesor, juntos se interesaron en descubrir patrones que según sus investigaciones podrían diferenciar a las personas exitosas de las que no lo eran y para ello, desarrollaron un modelo, arte y ciencia que denominaron programación neurolingüística con la finalidad de ayudar a estas personas a mejorar la forma en que se comunicaban y consecuentemente, conseguir lo que ellos quisieran.
Durante ese tiempo, aprendimos los aspectos básicos de la programación neurolingüística así como de sus creadores Bandler y Grinder alrededor de los años setenta; quienes tenían una relación de estudiante y profesor, juntos se interesaron en descubrir patrones que según sus investigaciones podrían diferenciar a las personas exitosas de las que no lo eran y para ello, desarrollaron un modelo, arte y ciencia que denominaron programación neurolingüística con la finalidad de ayudar a estas personas a mejorar la forma en que se comunicaban y consecuentemente, conseguir lo que ellos quisieran.
Ahora bien, ¿qué tenía que ver esto con mi carrera? Pues mucho. Al momento de diseñar un producto, un comercial, mensajes o cualquier pieza publicitaria existen muchos elementos intrínsecos en el uso de colores, sonidos, y formas que de forma inconsciente los consumidores pueden asociar con atributos favorables o desfavorables hacia la marca. Un ejemplo muy popular es la diferencia de colores entre la coca-cola y la pepsi; mientras uno basa sus campañas en el amor y la familiaridad, el otro se basa en el deporte y lo novedoso.
Asimismo, al momento de realizar una presentación de un producto o hacer una venta, podemos conocer qué tan abierto está hacia la propuesta, esto se logra a través de la creación de una relación con el mismo donde simulamos su lenguaje y la forma en que mueve su cuerpo, de tal forma que logramos presentarle la información de forma irresistible y es más probable que consigamos lo que queremos; esto es conocido como rapport en ámbito del PNL, al mismo tiempo logramos identificar su sistema de representación preferente (si le gustan los aspectos visuales, auditivos, kinestésicos, ente otros…) e interpretar su lenguaje corporal para tantear qué tan abierto está hacia la venta.
Es una pequeña introducción de mi y de lo que estaremos escribiendo durante esta semana, se trata de las palabras que decimos con un significado claro y lo que queremos que nuestros interlocutores entiendan, en otras palabras es el lenguaje consiente y el lenguaje inconsciente, así como de su influencia en las conversaciones que se dan en los distintos entornos sociales.
¿Cómo fue tu introducción a la programación neurolingüística?

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